Con
el rey navarro Sancho Ramírez y posteriormente en 1.102
reinando su hijo Pedro I, San Martín y los pueblos vecinos,
constituían en la Baja Edad Media unos enclaves geográficos
fronterizos, cuya función defensivo-ofensiva preservaría
al Reyno de Navarra del peligro sarraceno y serviría como base
para la reconquista del rey Pedro I.
En
esta fecha, el pueblo de San Martín de Unx se apiñaba
en torno a su castillo, denominado “castillo de Ferrate”, dentro
del recinto amurallado, desconociéndose su datación y
prácticamente inexistente su documentación.
En
1511 la villa pagaba sus pechas al mariscal de campo Don Pedro de
Navarra, siendo el “castillo de Ferrate” su lugar de residencia y
enclave de operaciones en la defensa del Reyno de Navarra ante los
castellanos, de ello se deduce, la importancia y grandeza del mismo
castillo.
El
castillo de Ferrate, como casi todos los de Navarra, fue destruido
durante la conquista de Navarra en 1.523, durante la regencia del
Cardenal Cisneros y su recinto amurallado roto. Todavía puede
apreciarse en la Iglesia de Santa María del Pópolo la
muralla que estaba encajada a la iglesia, las piedras rotas y
forzadas, situándose en este lugar la entrada principal al
recinto amurallado, pudiéndose observar desde los balcones de
esta casa. |
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